Diagnóstico inicial y definición de criterios
El diagnóstico inicial es una fase estructurada donde documentamos el perfil del comprador y los requisitos técnicos y de estilo. Durante esta etapa recopilamos información sobre el presupuesto disponible, plazos, preferencias de ubicación, características imprescindibles como número de habitaciones, altura, vistas y acabados, así como necesidades específicas de seguridad, accesibilidad y servicios complementarios. También revisamos condiciones fiscales y reglamentarias que pueden afectar la operación. Con estos insumos elaboramos una ficha técnica de requerimientos y una estrategia de búsqueda que prioriza propiedades que resulten coherentes con el perfil definido. Este procedimiento nos permite centrar recursos en propuestas relevantes y evitar visitas improductivas. La comunicación con el cliente se mantiene constante y transparente, detallando los criterios de selección y las limitaciones que identifiquemos en el mercado local.
Evaluación técnica, negociación y acompañamiento hasta el cierre
Una vez preseleccionadas las propiedades se realizan inspecciones técnicas y revisiones documentales exhaustivas que incluyen: verificación de títulos y gravámenes, revisión de reglamentos de copropiedad, estados de pago, certificaciones de habitabilidad y, cuando procede, consultas con expertos en ingeniería y arquitectura. Sobre la base de esos informes se desarrolla una estrategia de negociación orientada a mitigar riesgos identificados y optimizar condiciones de compra dentro de los parámetros realistas del mercado. Acompañamos la interacción con vendedores o desarrolladores, gestionamos la documentación necesaria para la firma de contratos y coordinamos con notaría, bancos y otros actores pertinentes. Posterior al cierre, ofrecemos asesoría básica para la recepción de la propiedad y recomendaciones para mantenimiento y administración inicial, con el objetivo de que la entrega cumpla las condiciones acordadas y la compromiso se ejecute con control y claridad.